A lo largo del tiempo la mujer se ha sabido ganar su espacio laboral en sectores donde antes sólo eran pensados para varones, como el de la seguridad. “Este rubro tiene aristas apasionantes que permiten experimentar a diario nuevos desafíos en los que se debe actuar en forma inmediata tomando decisiones bajo mucha presión, y esa adrenalina es la que me motiva, porque pone a prueba mi capacidad de afrontar y resolver. Es una profesión que exige estar al servicio de los demás, y eso tiene mucho que ver con mi personalidad” cuenta Daniela Medina, flamante Gerente de Seguridad del Centro de Comando y Control de Ituran de Argentina, quien encabeza el área de recupero vehicular y la gestión de la asistencia de los servicios de Seguridad y Emergencia de la compañía.

“Hacerme un lugar propio en el rubro, fue un trabajo diario en el que conté con el apoyo de mis compañeros y, gracias al equipo regional, adquirí conocimientos, construí relaciones, aporté ideas, y básicamente pude mostrar los resultados de mi esfuerzo y el de todo el equipo que lidero”. En cuanto a los desafíos propios del puesto en una empresa vinculada a la seguridad, Medina cuenta que “Por un lado, me encontré con la necesidad de derribar ciertos mitos referentes a mi género en un ambiente mayoritariamente masculino y, por el otro, me encontré con el desafío de cumplir con metas muy altas por parte de nuestros socios estratégicos de negocios, lo cual requirió elevar la exigencia al máximo”.

En ciertos roles, los horarios de trabajo pueden limitar el tiempo personal, por eso el foco debe estar en lograr el equilibrio, “Mi desafío principal fue mostrar en la oficina local, y a nivel regional, que no importa el género sino el esfuerzo, el profesionalismo y la calidad con la que se hacen las tareas. Así mismo, también tuve que lograr alinear los tiempos laborales con los de mi vida familiar y personal, ya que este trabajo me demanda muchas horas del día.Creo que se trata de manejar un equilibrio entre enfoque, iniciativa, creatividad, perseverancia, responsabilidad, y flexibilidad, combinados con un alto grado de profesionalismo, en un contexto de altas presiones propias del rubro y de las situaciones diarias, pero sin duda que una de las claves es ser proactivo, manejar la autocrítica y, por sobre todo, tener pasión por lo que se hace”.

Estos puestos y rubros impensados hasta ahora para mujeres, propician el contexto para que las mujeres desarrollen capacidades y talentos, así como para que adquieran aprendizaje día a día. “Para mí ha sido imprescindible fijarme metas y ser perseverante en todo lo que he abordado, sin importar las barreras. He aprendido mucho de todos los que me han acompañado durante mis 17 años en este mercado… gracias a mis colaboradores, mis compañeros, y a todos los casos que a diario manejamos y forman parte mi vida, ya que de todo se aprende siempre un poco más”, agrega Medina..

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