La Reanimación Cardiopulmonar (RCP) es una maniobra de emergencia, que consiste en aplicar presión rítmica sobre el pecho de una persona que haya sufrido un paro cardiorrespiratorio para que el oxígeno pueda seguir llegando a sus órganos vitales.
El inicio inmediato de RCP por parte de alguien entrenado, aunque no sea un profesional, puede aumentar en un 40% las posibilidades de supervivencia de los afectados.

¿Qué hacer si una persona adulta sufre un paro cardio-respiratorio?

Lo primero es evaluar si la escena es segura, si no lo es no hay que acercarse. Si lo es, se debe proceder de la siguiente forma:
1- Evaluar el estado de conciencia de la persona: Moverla suavemente de los hombros y preguntrale en voz alta ¿Me escuchás? ¿Te sentís bien?
Si no responde, no respira, jadea o respira con dificultad, se debe continuar con los siguientes pasos.
2- Llamar a emergencias o pedir a otra persona que lo haga: 911 o 107
3- Iniciar las maniobras de RCP:
1. Arrodillarse al costado del tórax de la víctima (cualquier lado) y colocar el talón de una de las manos sobre el centro del tórax, en el esternón.
2. Poner la otra mano encima de la anterior, asegurándose de no tocar las costillas de la víctima con los dedos (mantenerlos levantados y entrecruzados). Sólo el talón de la mano inferior apoya sobre el esternón.
3. Hacer avanzar los hombros de manera que queden directamente encima del esternón de la víctima. Mantener los brazos rectos y usar el peso del cuerpo para transmitir la presión sobre las manos. El esternón de la persona atendida debe descender al menos 5 cm.
4. A continuación, liberar por completo la compresión sobre el esternón sin retirar las manos para permitir que el tórax vuelva a su posición de reposo y el corazón se llene con sangre.
Entre las compresiones, mantener el entrecruzamiento de las manos sin retirarlas del esternón. Las fases de compresión y relajación deben tener igual duración y se deben realizar 30 compresiones ininterrumpidas, repetir 5 ciclos y hacer entre 100 y 120 compresiones por minuto.
4- Reevaluar el estado de la persona: Si no recupera la conciencia continuar con las compresiones hasta que llegue el equipo de emergencias.
Si la persona recupera la conciencia, colocarla de costado o posición de recuperación (lateral) hasta que llegue el equipo de emergencias.
Esta posición deja libre las vías respiratorias y evita una posible aspiración de vómito por parte de la víctima.

Por último, pero un aspecto muy importante a tener en cuenta es que si se cuenta con un Desfibrilador externo automático (DEA), encenderlo y seguir sus instrucciones.

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