Elaborar un programa de mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo en las empresas de flotas, facilita a lograr la productividad ya que permite que los vehículos sigan realizando recorridos y no tengan tiempos muertos, lo que contribuye a que el negocio sea productivo y rentable.
Los gastos de mantenimiento constituyen una parte considerable del presupuesto de una empresa de flotas, por ello, planificar y tener en cuenta todo tipo de mantenimiento permite minimizar los gastos no planificados.
Son 3 los tipos de mantenimiento que existen:

1) Mantenimiento preventivo
Se trata de un mantenimiento periódico que tiene como finalidad anticiparse a incidencias y prevenir posibles fallos que sean más costosos para la empresa. La frecuencia está determinada por el fabricante y normalmente es definida por el kilometraje, no implica grandes costos y los mismos son predecibles.
Entre los mantenimientos preventivos básicos que deben aplicarse son imprescindibles:
• Sustitución del aceite de motor, filtro del aceite y filtro del motor
• Revisión del sistema de frenos
• Comprobación del estado de neumáticos y llantas
• Cambio de pastillas, discos y líquido de frenos
• Alineación y balanceo
• Revisión de los sistemas de dirección y suspensión
• Verificación de los componentes del sistema de refrigeración
• Componentes del sistema eléctrico y batería
• Sustitución de faros y luces
• Sistemas de seguridad
• Carrocería, vidrios y espejos

2) Mantenimiento correctivo
Se lleva a cabo únicamente cuando un componente falla o debe repararse.
La ventaja principal es que se invierte menos tiempo en mantenimiento y, en consecuencia, el vehículo está menos tiempo parado. Pero la desventaja mayor es que es más caro que el preventivo ya que cuando un componente falla, es posible que afecte a otros y cambiar únicamente el que tiene el problema puede no ser suficiente y provocar un incidente mayor en el futuro.

3) Mantenimiento predictivo
Un mantenimiento preventivo se vuelve predictivo cuando se utilizan herramientas tecnológicas, que permiten no solo reducir los costos de mantenimiento sino también optimizar el negocio en términos generales.
Se trata de medir y analizar en tiempo real el rendimiento de cada unidad.
Mediante tecnología GPS, puede conocerse la localización de cada vehículo en tiempo real y visualizar la ubicación de la flota en general, además del rápido recupero en caso de robo o hurto. Pero, adicionalmente, permite obtener informes de gestión y de parámetros de los vehículos, controlar y optimizar el uso de combustible, controlar el sistema de temperatura en el espacio de la carga, entre muchos otros reportes, que harán en consecuencia optimizar el rendimiento de la flota.

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